Excursión a La Trapa desde Sant Elm

La Trapa reúne un conjunto de fincas en ruinas pertenecientes a un antiguo monasterio de monjes trapenses en una de las zonas más al sur de la Sierra de Tramuntana, con maravillosas vistas a la Isla de Sa Dragonera y al paisaje costero mallorquín más salvaje. Estos monjes llegaron al territorio en 1810 escapando del poso dejado por la Revolución Francesa, para abandonarlo definitivamente en el año 1823. Para evitar su urbanización, en 1980 el Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza (GOB) adquirió la zona y actualmente se encarga de su conservación natural, cultural, agrícola, arquitectónica y ambiental.

Llegada al punto de inicio

La ruta se inicia en Sant Elm, una pequeña zona costera del municipio de Andratx, en Mallorca. Para llegar hasta allí debemos seguir la autovía Ma-1 hacia el oeste de la isla en dirección a Andratx, siguiendo las indicaciones que nos encontramos en los carteles de la carretera. También puedes usar el GPS del Google Maps, pero ten en cuenta que aún no ha empezado la excursión. A ver si esto no va a ser lo tuyo.

Una vez en Sant Elm la carretera nos obliga a torcer a la derecha y seguir su curso, ya que el paseo peatonal no permite el cruce de vehículos. Si vas en moto estás de suerte, porque la carretera nos acerca a nuestro destino y podrás aparcar justo al inicio de la ruta. Un lujo al alcance de pocos.

Y es que en verano puede que no encuentres siquiera sitio para caerte muerto. Pero no te preocupes, si vas en coche existe un precioso parking de tierra donde podrás estacionar previo pago. Eso sí, tendrás una pequeña caminata extra hasta llegar al punto de inicio del recorrido, lo cual no es un problema si nunca has estado en Sant Elm, ya que es un lugar con cierto encanto.

Inicio de la ruta

El itinerario comienza en la Avinguda a La Trapa. Debemos seguir la calle asfaltada con pequeñas farolas a la derecha, hasta llegar a Camí de Ca'n Tomeví, lugar donde empezaremos a adentrarnos en el bosque sobre un camino de gravilla.

Avanza sin miedo hasta encontrar una bifurcación de tierra con una estaca clavada en el terreno anunciando la dirección hacia La Trapa, y síguela. Aquí es donde viene lo más complicado de nuestro viaje, ya que debemos prestar especial atención a los hitos construidos a lo largo de la senda, los cuales señalizan el rumbo correcto. Si no has visto ninguno de estos cursiosos montículos de piedras ni has empezado a notar la pendiente ascendente en tus piernas, te acabas de perder. Bravo.

Desarrollo de la ruta

Si has conseguido orientarte, llegará un momento que la subida dejará de pronunciarse, el terreno se hará más estable y el mar asomará su azul por encima de los árboles. A partir de aquí, la isla de Sa Dragonera presidirá tus vistas hasta más allá de La Trapa y la vegetación del camino se irá haciendo menos frondosa. Deja el móvil, anda, disfruta.

Paso a paso iremos dejando atrás el sendero y volverá a iniciarse una ligera subida que llega hasta unas rocas con una cuerda anclada a ellas. Esta parte de la ruta es una de las más divertidas, ya que tendrás que escalar algunos metros para volver a pisar en plano y continuar.

Tras el esfuerzo de la primera mitad de la excursión, los márgenes y las fincas se dejarán observar a los lejos. Desciende hasta ellas y... ¡Felicidades! ¡Has llegado!

Las dimensiones del recinto te van a permitir inspeccionar el lugar en poco tiempo. No olvides visitar el molino de sangre, reponer fuerzas en la era a la sombra de los pinos y tu ansiada foto en el mirador. Y por favor, modera tus hashtags.

Final de la ruta

Llegado el momento de volver, tenemos dos opciones. Si quieres el camino más corto y bonito y una rápida visita a Cala en Basset, la pequeña playa de rocas y aguas turquesas que llevas viendo durante todo el recorrido, la primera alternativa es volver sobre tus pasos. Sin embargo, de este modo te vas a perder el punto que más se alza sobre el valle, llamado Collet de La Trapa, el cual forma parte del camino perteneciente a la segunda opción y cuyas vistas son, también, las más espectaculares de la excursión.

Personalmente, pienso que merece la pena visitar esta pequeña cima. Para ello debes iniciar un nuevo camino de gravilla señalizado como Ses Basses, ya a la salida de las parcelas. En unos minutos llegarás a tu nuevo destino, y va, por qué no, hazte unas cuantas fotos más que el lugar las merece.

Por último, retomaremos todo el camino de ida, como hemos dicho, o continuaremos el nuevo recorrido en descenso hasta el nivel del mar. En este caso tan solo tenemos que seguir la trayectoria en eses que va marcando. Nos cruzaremos con una pequeña caseta de piedra, más adelante con un par de propiedades y finalmente llegaremos al inicio del Camí Coll dels Cairats y del Camí Punta de Sa Galera, cuya senda se unirá a la derecha con la bifurcación de tierra tomada con anterioridad.

Tras dejar atrás Ca'n Tomeví, podremos volver al punto de inicio y acabar así nuestra aventura en alguna de las terrazas de la localidad frente a la playa.

En el bosque, la playa y la montaña, los animales no ensucian ni contaminan. Por favor, compórtate como un animal.

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Alberto Bujosa Herreros

Soy muchas cosas. Entre todas ellas, existe esta parte de mí hecha web. Deporte, naturaleza, ciencia, verdad, salud, diversión, ejercicio, bienestar, movimiento. Así se etiqueta este pequeño trozo de mi vida. ¿Lo compartimos?

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