Filosofía y principios

El deporte está estrechamente ligado a la salud, pero no siempre que realizamos ejercicio físico es signo inequívoco de que seguimos una vida saludable. En multitud de ocasiones dichos ejercicios no se desarrollan de manera correcta, pudiendo producir deterioros severos en el organismo. Identificar una serie de principios va a permitirnos construir una fuerte unión entre deporte y calidad de vida.

I - Desconfía de los perfiles healthy, fit y personal trainer

Las redes sociales son unas herramientas muy potentes actualmente. Si bien es cierto que podemos encontrar algunos perfiles que valen la pena y de los que podemos absorber aprendizajes significativos para nuestros entrenamientos, la mayoría de ellos nos hacen un flaco favor.

Plataformas como Facebook, Instagram y Youtube albergan diversos personajes cuyos cuerpos generan en nuestra cabeza una idea de éxito. Nos preguntamos porqué él o ella ha podido conseguir tal objetivo y nosotros no, y, valientes, imaginamos una idéntica victoria sin tener en cuenta los múltiples factores que intervienen en el entrenamiento. De este modo, negamos el hecho de que el organismo de cada ser humano actúa de forma diferente ante estímulos similares, y afirmamos una pésima percepción de nuestra propia salud.

Redes sociales

Por si fuera poco, la situación se puede agravar si nos introducimos en el ámbito de ciertas patologías, tanto agudas como crónicas, cuyos efectos y modos de actuación son ignorados y poco estimados en la mayoría de ocasiones.

Si queremos un servicio de calidad es esencial no dejarse atrapar por los resultados prometidos, ser prudentes y prescindir de este tipo de perfiles.

I - Desconfía de los perfiles healthy, fit y personal trainer

Las redes sociales son unas herramientas muy potentes actualmente. Si bien es cierto que podemos encontrar algunos perfiles que valen la pena y de los que podemos absorber aprendizajes significativos para nuestros entrenamientos, la mayoría de ellos nos hacen un flaco favor.

Redes socialesPlataformas como Facebook, Instagram y Youtube albergan diversos personajes cuyos cuerpos generan en nuestra cabeza una idea de éxito. Nos preguntamos porqué él o ella ha podido conseguir tal objetivo y nosotros no, y, valientes, imaginamos una idéntica victoria sin tener en cuenta los múltiples factores que intervienen en el entrenamiento. De este modo, negamos el hecho de que el organismo de cada ser humano actúa de forma diferente ante estímulos similares, y afirmamos una pésima percepción de nuestra propia salud.

Por si fuera poco, la situación se puede agravar si nos introducimos en el ámbito de ciertas patologías, tanto agudas como crónicas, cuyos efectos y modos de actuación son ignorados y poco estimados en la mayoría de ocasiones.

Si queremos un servicio de calidad es esencial no dejarse atrapar por los resultados prometidos, ser prudentes y prescindir de este tipo de perfiles.

II - Exige titulación oficial antes de contratar cualquier servicio

A medida que nos adentramos en el mundo del fitness encontramos entrenadores con mayor o menor número de certificaciones. La cantidad de cursos realizados no es un factor determinante para conocer las competencias y aprendizajes adquiridos y para definir a los mejores profesionales, pero identificar la calidad de dicha formación es crucial en el momento de escoger cualquier servicio.

Graduado

Nuestra primera exigencia debe centrarse en la existencia de alguna titulación deportiva por parte del entrenador; de lo contrario, debemos descartarlo sin remordimiento. No obstante, en nuestro camino vamos a toparnos con varias certificaciones de cursos intensivos de fitness de corta duración o a distancia, cuyos propietarios van a intentar seducirnos con su bonita fachada de fotografías tras filtro y marketing motivador.

Conocer todos los tipos de titulaciones es complicado, pero

complicado, pero debemos asegurarnos de que aquella que nos presenten sea oficial y regulada, y para ello es preciso cuestionar la validez del servicio ofrecido a fin de indagar mayor información sobre su índole.

No hay que ser muy astuto para saber que apostar nuestra salud frente a una formación escasa de pocas horas no es una estrategia muy acertada.

II - Exige titulación oficial antes de contratar cualquier servicio

A medida que nos adentramos en el mundo del fitness encontramos entrenadores con mayor o menor número de certificaciones. La cantidad de cursos realizados no es un factor determinante para conocer las competencias y aprendizajes adquiridos y para definir a los mejores profesionales, pero identificar la calidad de dicha formación es crucial en el momento de escoger cualquier servicio.

Nuestra primera exigencia debe centrarse en la existencia de alguna titulación deportiva por parte del entrenador; de lo contrario, debemos descartarlo sin remordimiento. No obstante, en nuestro camino vamos a toparnos con varias certificaciones de cursos intensivos de fitness de corta duración o a distancia, cuyos propietarios van a intentar seducirnos con su bonita fachada de fotografías tras filtro y marketing motivador.

GraduadoConocer todos los tipos de titulaciones es complicado, pero debemos asegurarnos de que aquella que nos presenten sea oficial y regulada, y para ello es preciso cuestionar la validez del servicio ofrecido a fin de indagar mayor información sobre su índole.

No hay que ser muy astuto para saber que apostar nuestra salud frente a una formación escasa de pocas horas no es una estrategia muy acertada.

III - El deporte de élite no es sinónimo de salud

Futbolistas, atletas, ciclistas, tenistas, nadadores y un sinfín de deportistas profesionales, trabajan durante toda la semana para arrancar unas décimas al cronómetro, llegar a las pelotas más complicadas o regalar unos centímetros a sus mejores marcas. En multitud de casos hablamos de personas que realizan dos o más entrenamientos diarios y que reciben los cuidados de numerosos profesionales de la salud, tales como fisioterapeutas, nutricionistas, preparadores físicos y médicos deportivos de alto nivel.

El contexto en el que se encuentran les permite llevar sus capacidades al límite, obteniendo un rendimiento exhaustivo y unos cuerpos musculados y definidos que, de no ser por las grandes ayudas externas que se les brindan, serían prácticas muy poco saludables. No olvidemos que muchos de ellos cobran una nómina a fin de obtener dichos resultados en sus respectivas disciplinas.

Definir este colectivo como meta y pretender alcanzarla es un hecho utópico que se aleja de la realidad. No tenemos

Alto rendimiento

tenemos la tecnología, el tiempo y el dinero necesarios para conseguir tal hazaña sin salir perjudicados en el intento.

Podemos trabajar para mantener una figura más esbelta, sentirnos mejor con nuestro cuerpo o aumentar nuestra condición física, pero la primera acometida es establecer una imagen real de nuestro objetivo final.

III - El deporte de élite no es sinónimo de salud

Futbolistas, atletas, ciclistas, tenistas, nadadores y un sinfín de deportistas profesionales, trabajan durante toda la semana para arrancar unas décimas al cronómetro, llegar a las pelotas más complicadas o regalar unos centímetros a sus mejores marcas. En multitud de casos hablamos de personas que realizan dos o más entrenamientos diarios y que reciben los cuidados de numerosos profesionales de la salud, tales como fisioterapeutas, nutricionistas, preparadores físicos y médicos deportivos de alto nivel.

Alto rendimientoEl contexto en el que se encuentran les permite llevar sus capacidades al límite, obteniendo un rendimiento exhaustivo y unos cuerpos musculados y definidos que, de no ser por las grandes ayudas externas que se les brindan, serían prácticas muy poco saludables. No olvidemos que muchos de ellos cobran una nómina a fin de obtener dichos resultados en sus respectivas disciplinas.

Definir este colectivo como meta y pretender alcanzarla es un hecho utópico que se aleja de la realidad. No tenemos la tecnología, el tiempo y el dinero necesarios para conseguir tal hazaña sin salir perjudicados en el intento.

Podemos trabajar para mantener una figura más esbelta, sentirnos mejor con nuestro cuerpo o aumentar nuestra condición física, pero la primera acometida es establecer una imagen real de nuestro objetivo final.

IV - Los milagros y la fe no entran en juego, la alimentación sí

Desde hace cientos de miles de años, los humanos hemos ido evolucionado en la Tierra haciendo frente a las condiciones adversas impuestas por la naturaleza. Gracias a la selección natural, los seres que eran capaces de retener mayor cantidad de energía y que conseguían superar los largos períodos de ayuno sucedidos a lo largo del tiempo, sobrevivían otorgando estas características físicas a sus descendientes. La herencia física fue mejorando a través de miles de generaciones, convirtiéndonos así en unas máquinas perfectas para almacenar combustible en una época en la que ya no luchamos por sobrevivir.

Alimentación

Por mucho que nos pese, la grasa es el compartimento del cuerpo capaz de acumular más poder calórico en menos espacio, siendo la reserva principal del organismo y la última en utilizarse durante un entrenamiento. Por muchas calorías gastadas en una sesión de running mañanera, si en la comida incorporamos una ración de pasta con salsa de tomate para reponer los carbohidratos perdidos, un plato de filetes rebozados para cumplir con la dosis de proteínas diaria, y una cerveza como recompensa propia por el esfuerzo realizado; no solo trabajamos en vano

en vano, sino que el exceso de energía que genera tal bomba calórica se acumula en nuestro organismo en forma de grasa.

No nos engañemos, si queremos obtener los resultados deseados es esencial efectuar una dieta sana y equilibrada, enfocando la construcción de hábitos alimenticios sólidos, sencillos y perdurables.

Darwin no engaña.

IV - Los milagros y la fe no entran en juego, la alimentación sí

Desde hace cientos de miles de años, los humanos hemos ido evolucionado en la Tierra haciendo frente a las condiciones adversas impuestas por la naturaleza. Gracias a la selección natural, los seres que eran capaces de retener mayor cantidad de energía y que conseguían superar los largos períodos de ayuno sucedidos a lo largo del tiempo, sobrevivían otorgando estas características físicas a sus descendientes. La herencia física fue mejorando a través de miles de generaciones, convirtiéndonos así en unas máquinas perfectas para almacenar combustible en una época en la que ya no luchamos por sobrevivir.

AlimentaciónPor mucho que nos pese, la grasa es el compartimento del cuerpo capaz de acumular más poder calórico en menos espacio, siendo la reserva principal del organismo y la última en utilizarse durante un entrenamiento. Por muchas calorías gastadas en una sesión de running mañanera, si en la comida incorporamos una ración de pasta con salsa de tomate para reponer los carbohidratos perdidos, un plato de filetes rebozados para cumplir con la dosis de proteínas diaria, y una cerveza como recompensa propia por el esfuerzo realizado; no solo trabajamos en vano, sino que el exceso de energía que genera tal bomba calórica se acumula en nuestro organismo en forma de grasa.

No nos engañemos, si queremos obtener los resultados deseados es esencial efectuar una dieta sana y equilibrada, enfocando la construcción de hábitos alimenticios sólidos, sencillos y perdurables.

Darwin no engaña.

V - No todo está perdido

Tras desmontar algunos pensamientos comunes entre una gran parte de la población, parece que se complica la llegada a meta. De pronto, aflora la negatividad, asumimos que solo algunos elegidos han nacido para practicar deporte y, como los resultados tardan en llegar, abandonamos.

Por una parte, sí, es cierto. El principio es lo más duro. Al fin y al cabo, el cuerpo está gestionando estímulos a los que no está acostumbrado. Sin embargo, es igual de cierto que cambiar el sedentarismo por breves dosis de ejercicio físico constante proporciona grandes beneficios a corto plazo.

Cinta métrica

Estableciendo una seria organización y un planteamiento eficaz donde los objetivos queden perfectamente delimitados semanal y mensualmente, podemos aumentar nuestra condición física presenciando cada pequeño logro a lo largo de las sesiones. Además, añadiendo métodos de entrenamiento variados, la práctica se hace más amena y divertida, el tiempo relativo de la actividad se reduce y generamos una agradable sensación al ver que estamos superando las expectativas.

En definitiva, complementando toda la práctica deportiva con una correcta alimentación y organizando de igual modo diversas pautas nutricionales, a efectos de aproximar el gasto y la ingesta calórica y de identificar la calidad de las comidas, cerramos el círculo de bienestar físico y mental propio de una vida saludable con el esfuerzo justo y necesario.

V - No todo está perdido

Tras desmontar algunos pensamientos comunes entre una gran parte de la población, parece que se complica la llegada a meta. De pronto, aflora la negatividad, asumimos que solo algunos elegidos han nacido para practicar deporte y, como los resultados tardan en llegar, abandonamos.

Por una parte, sí, es cierto. El principio es lo más duro. Al fin y al cabo, el cuerpo está gestionando estímulos a los que no está acostumbrado. Sin embargo, es igual de cierto que cambiar el sedentarismo por breves dosis de ejercicio físico constante proporciona grandes beneficios a corto plazo.

Cinta métricaEstableciendo una seria organización y un planteamiento eficaz donde los objetivos queden perfectamente delimitados semanal y mensualmente, podemos aumentar nuestra condición física presenciando cada pequeño logro a lo largo de las sesiones. Además, añadiendo métodos de entrenamiento variados, la práctica se hace más amena y divertida, el tiempo relativo de la actividad se reduce y generamos una agradable sensación al ver que estamos superando las expectativas.

En definitiva, complementando toda la práctica deportiva con una correcta alimentación y organizando de igual modo diversas pautas nutricionales, a efectos de aproximar el gasto y la ingesta calórica y de identificar la calidad de las comidas, cerramos el círculo de bienestar físico y mental propio de una vida saludable con el esfuerzo justo y necesario.