Neurodoping: el futuro del deporte

Neurodoping NES

En el deporte posmoderno existe una gran presión por lograr objetivos importantes y mejorar rápidamente los resultados obtenidos. Obtener cualquier mínima ventaja ante los rivales es crucial para marcar la diferencia entre el podio y el olvido. Generalmente, las personas vemos este uso de ayudas externas al organismo como un hecho perjudicial e injusto al que llamamos erróneamente doping. Sin embargo, muchas de estas ayudas son lícitas y no están prohibidas por ninguna institución deportiva, las cuales sirven a los atletas para aumentar sus capacidades físicas. Entre todos los métodos existentes, encontramos el brain doping o neurodoping, una nueva tendencia para estimular ciertas regiones del cerebro que proporciona beneficios comparables a los que otorgan las sustancias dopantes.

Qué es el neurodoping

El neurodoping es una técnica consistente en inducir corrientes eléctricas en el tejido cerebral, comúnmente en la región del córtex motor, zona que sigue a la corteza prefrontal y encargada de las habilidades físicas del sujeto. Nos podemos encontrar con dos tipos de corrientes, la estimulación magnética transcraneal (TMS) y la corriente estimulativa transcraneal (tCS), la cual puede ser directa (tDCS) o alterna (tACS).

  • TMS: breves impulsos magnéticos a través de una bobina sujeta a la cabeza del individuo. El rápido cambio del campo magnético producido genera una corriente eléctrica en forma de potenciales de acción en las células del cerebro seguido de un período refractario.
  • tDCS: débil corriente impulsada desde un electrodo negativo (cátodo) a un electrodo positivo (ánodo). Las células de la superficie del cerebro que se encuentran cerca del ánodo incrementan su excitabilidad, mientras que las cercanas al cátodo adquieren una menor actividad.
  • tACS: tiene un principio similar al de la tDCS, pero la corriente se da en una frecuencia específica relacionada con los potenciales oscilatorios del cerebro funcionalmente relevantes, como los que pueden verse en una electroencefalografía.

A pesar de las semejanzas, la tCS tiene mayores ventajas sobre la TMS. Este solo permite estimular una pequeña área cerebral, mientras que la tCS afecta a una mayor superficie del cerebro. Su tecnología es más barata y transportable y los materiales están disponibles comercialmente, posibilitando incluso su fabricación casera. En cuanto a las consecuencias, el efecto de la tCS es máximo poco después del final de la estimulación y disminuye pasado un período de entre 20 y 60 minutos, mientras que en la TMS la actuación del pico máximo se da 5 minutos después de la estimulación.

Ventajas y desventajas NES
Ventajas y desventajas NES

Beneficios del neurodoping

Diversos estudios han hallado beneficios de gran importancia para los deportistas que se sirven de la estimulación transcraneal. Las mejoras se traducen en un aumento de la resistencia y la sinergia muscular en las pruebas deportivas y una disminución de la percepción de la fatiga y del tiempo de respuesta ante los diferentes estímulos, incrementando la concentración y perfeccionando la ejecución de las habilidades motoras. Tanto la tCS como la TMS permiten adquirir con mayor rapidez las habilidades necesarias en cada disciplina deportiva y reproducirlas de forma idónea en el tiempo preciso, aumentando así la eficiencia en el aprendizaje.

Disminución de la fatiga, el dolor y el tiempo de respuesta
Aumento de la concentración, el aprendizaje y la resistencia

Cogiamanian et al. (2007) desarrollaron un estudio que implicaba los músculos flexores del codo. Los participantes debían realizar una contracción máxima voluntaria (MVC) de dichos músculos y mantenerla durante 3 segundos. Como resultado, se prolongó la capacidad de los músculos flexores para sostener una contracción isométrica submáxima y se redujo en un 15% el acortamiento previsto del experimento por la aparición de fatiga neuromuscular.

Por otra parte, Reardon (2016) nos menciona dos estudios en los que se comprobó el alcance de la tDCS. En el primero los saltadores de esquí tratados consiguieron aumentar en un 70% su fuerza de salto y mejoraron en 80% su coordinación. En el segundo, los deportistas estudiados fueron un grupo de ciclistas, los cuales consiguieron sumar 2 minutos más al pedaleo de la prueba después de la estimulación, sin diferencia en el ritmo cardíaco ni en el nivel de lactato en sangre respecto a la prueba inicial sin ayuda de tDCS.

tDCS en patologías

La tDCS no se limita a un uso deportivo, sino que va más allá del entorno meramente competitivo para recalar en el contexto patológico. Aquellas personas con un historial de accidente cerebro-vascular, de fatiga crónica o secundaria o en condiciones de rehabilitación muscular también pueden beneficiarse de esta técnica gracias a la mejora de la plasticidad cortical.

Hummel & Cohen (2005) seleccionaron a un hombre con reflejos reducidos y déficits sensoriales como consecuencia de un infarto isquémico. Su objetivo en el experimento era efectuar tareas sencillas que implicaban motricidad fina. Tras la primera sesión de familiarización con el protocolo del test, se organizaron sesiones con tDCS y sesiones simuladas en las que el sujeto no recibía ningún tipo de estimulación, de manera que percibiese todas las sesiones como válidas.

Ánodo-cátodo NES
Ánodo-cátodo NES

Al finalizar las sesiones útiles, el individuo incrementó sus capacidades motrices y no notó diferencias de malestar ni dolor entre las sesiones válidas y las simuladas, por lo que se eliminó la posibilidad del efecto placebo y se demostró la tDCS como método no invasivo a corto plazo.

Existen evidencias que nos indican que las actuaciones en este tipo de pruebas mejoran durante la fase de estimulación y momentos después de su finalización, pero lo más interesante y lo que posiblemente adquiere una mayor relevancia es que estos progresos se dan sin entrenamiento motor, lo que significaría que con él las ganancias podrían multiplicarse.

Ética del neurodoping

Las ayudas ergogénicas son aquellos refuerzos externos al cuerpo que nos proporcionan beneficios mecánicos, fisiológicos y psicológicos. Todas son legales siempre y cuando no vulneren la ética deportiva y se consideren perjudiciales para el organismo, caso en el que se encontrarán en la lista de sustancias dopantes que realiza anualmente la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Esta lista incluye aquellas sustancias y métodos prohibidos en cualquier situación deportiva, pero también genera otras clasificaciones en función del contexto deportivo y las cantidades usadas, por lo que las prohibiciones dependerán del tipo de deporte y del momento de competición.

¿En qué posición debemos situar el neurodoping? La respuesta a esta pregunta es difusa. Podría considerarse un método permitido ya que se trata de una técnica sin daño aparente, que en primera instancia no viola ningún principio deportivo. Sin embargo, puede proporcionar grandes ventajas a quienes la usan, poco se sabe de sus efectos a largo plazo y no hay forma fiable y conocida de detectar si se ha utilizado.

Ética del neurodoping NES
Ética del neurodoping NES

La resonancia magnética espectroscópica (MRS) es el método que más se acerca a un posible análisis, pero no tiene utilidad práctica en su detección, ya que debe usarse antes y después de la estimulación para poder observar las diferencias, su procedimiento tiene un elevado coste y solo se puede tomar como referencia una determinada región del cerebro. Por si esto fuera poco, nos encontramos ante un elevado riesgo de falsos positivos debido a la dificultad de distinguir los efectos del neurodoping de la actividad cerebral normal.

Visto lo visto deben sopesarse otras opciones. Davis (2013) piensa que la neuroestimulación podría restringirse en algunos deportes en función de sus características. Un ejemplo de ello serían las ventajas que podrían conseguir los velocistas en su salida tras el disparo o los jugadores de tenis en sus primeros servicios. Ambas son acciones que requieren de gran concentración y son fases primordiales en cada deporte que permiten marcar la diferencia entre una victoria y una derrota. Un velocista obtendrá una gran ventaja si consigue reaccionar rápidamente al sonido del disparo de salida, de la misma forma que un tenista gozará de superioridad ante un rival incapaz de romperle el saque.

Conclusiones

La estimulación cerebral se presenta como la nueva llave tecnológica frente al afán deportivo de los atletas por ser más competitivos y alcanzar un mejor rendimiento deportivo para acariciar el éxito. El futuro se vislumbra cercano, pero queda camino por recorrer, tanto en el sentido crítico y científico-experimental como en el sentido moral, honesto y saludable. Desconocemos cómo el estado mental puede ser manipulado con este tipo de técnicas y las dosis adecuadas para alcanzar los resultados deseados, aspecto más que necesario si queremos usarlas fuera del laboratorio garantizando su seguridad y eficacia.

Existe una alta probabilidad de que las aplicaciones desarrolladas consigan obtener una mayor repercusión en el mundo del deporte competitivo como consecuencia de las grandes sumas de dinero que este mueve actualmente, causando que su utilidad reciba un eco menos amplio en el contexto patológico. De este modo podríamos ver grandes generaciones de atletas capaces de mejorar marcas y establecer récords mundiales gracias a su sacrificio constante y los avances de la medicina deportiva.

Necesidad de mayores estudios
Avance deportivo y médico

Por el contrario, también es posible que dichos deportistas de élite no obtengan ganancias orgánicas significativas debido al poco margen de mejora que ya poseen sus cuerpos, cerca de las barreras que marcan sus topes fisiológicos, y que su uso se enfoque mayormente en lograr mejores recuperaciones en un contexto neurorehabilitador.

No podemos dar una respuesta firme a tales cuestiones. El estudio y la evolución de este tipo de métodos determinarán qué lugar ocupará el neurodoping en los tiempos venideros. Lo que sí podemos afirmar es que un claro avance en este buen recurso contemporáneo reportará múltiples beneficios a nuestra carrera para ganarle un paso más al desconocimiento y seguir evolucionando en nombre de la ciencia.

Bibliografía

  1. Cogiamanian, F., Marceglia, S., Ardolino, G., Barbieri, S. & Priori, A. (2007). Improved isometric force endurance after transcranial direct current stimulation over the human motor cortical areas. Eur. J. Neurosci. 26(1): 242-9.
  2. Davis, N.J. (2013). Neurodoping: brain stimulation as a performance-enhancing measure. Sports Med. 43(8): 649-53.
  3. Hummel, F. & Cohen, L.G. (2005). Improvement of motor function with noninvasive cortical stimulation in a patient with chronic stroke. Neurorehabil. Neural Repair 19(1): 14-9.
  4. Reardon, S. (2016). Performance boost paves way for 'Brain doping'. Nature 531(7594): 283-4.
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Alberto Bujosa Herreros

Soy muchas cosas. Entre todas ellas, existe esta parte de mí hecha web. Deporte, naturaleza, ciencia, verdad, salud, diversión, ejercicio, bienestar, movimiento. Así se etiqueta este pequeño trozo de mi vida. ¿Lo compartimos?

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